El proyecto ‘Apoyos conectados de proximidad para la autonomía personal’, impulsado por la Fundación Instituto para la Integración Social, ha desarrollado durante el segundo semestre de 2025 una intervención integral destinada a promover la vida independiente y la permanencia en el hogar de personas en situación de vulnerabilidad en Aragón.
La iniciativa se ha ejecutado entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2025 y ha atendido a un total de 66 personas en las tres capitales aragonesas —Zaragoza, Huesca y Teruel— así como en distintas comarcas del territorio, tanto en entornos urbanos como rurales.
El programa se dirige a personas mayores, personas con discapacidad y personas en situación de dependencia o vulnerabilidad social que viven solas o cuentan con redes familiares insuficientes. La mayoría de las personas atendidas supera los 70 años y más del 60 % presenta algún tipo de discapacidad, configurando un perfil especialmente expuesto a la fragilidad, el aislamiento social y el riesgo de institucionalización.
Un modelo centrado en la persona
La intervención se ha basado en el modelo de atención centrada en la persona, situando a cada usuario como protagonista de su propio proceso. Tras una valoración inicial en el domicilio, el equipo profesional ha elaborado un Plan que recoge necesidades, preferencias, capacidades y proyecto vital de cada persona. Las técnicas de promoción de la autonomía han desarrollado una labor esencial en el día a día de las personas usuarias, ofreciendo apoyos tanto en actividades básicas como en su participación comunitaria.
Entre las actuaciones realizadas en el ámbito domiciliario destacan el acompañamiento en rutinas de higiene y vestido, la supervisión de la medicación, el apoyo en la organización del hogar para prevenir caídas, la preparación básica de comidas y el refuerzo de hábitos saludables. Estas intervenciones han permitido mantener la seguridad y la autonomía funcional en el entorno habitual.
En el plano comunitario, el equipo ha acompañado a las personas usuarias a citas médicas, gestiones administrativas y bancarias, actividades culturales y espacios de ocio, además de facilitar su acceso a recursos sociales y sanitarios. Este acompañamiento ha sido especialmente relevante en zonas rurales de Huesca y Teruel, donde la dispersión geográfica incrementa el riesgo de soledad no deseada.
Coordinación sociosanitaria y seguimiento continuo
El proyecto ha incorporado un sistema de seguimiento periódico, con revisiones continuas del Plan de Apoyos Individual y coordinación constante con servicios sociales y sanitarios. Este modelo ha permitido adaptar los apoyos a la evolución de cada situación, reforzando la prevención de riesgos y garantizando la continuidad asistencial. La intervención también ha tenido en cuenta el papel de las personas cuidadoras informales, ofreciendo orientación y apoyo para reducir situaciones de sobrecarga y favorecer un cuidado sostenible en el tiempo.
El proyecto ‘Apoyos Conectados de Proximidad’ tiene continuidad este año como parte de los programas de interés social financiados con cargo a la asignación tributaria del 0,7% del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades del Departamento de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón.
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